Jerez puede reconocer con orgullo que posee uno de los espirituosos con mayor nobleza que existen en el mundo. El Brandy de Jerez. La esencia del sherry, su espíritu. Un destilado frecuentemente vinculado a un público adulto, que ronda los 50 años. Sin embargo, el Brandy de Jerez es fresco y versátil, como lo son los jereces, pudiéndose disfrutar solo, maridado o con diferentes combinaciones. Un espirituoso capaz de atrapar de una vez por todas al consumidor joven, que ronda los 20 – 35 años de edad. Es probable que una de las barreras del propio Brandy es el desconocimiento de los consumidores sobre su elaboración y su abanico de posibilidades de consumo. Es por ello que vamos a desgranar cómo se elabora comprobando la multitud de opciones para disfrutarlo. Para degustar con todos los sentidos el espíritu del Jerez.

El Brandy de Jerez se obtiene a través de la destilación de vinos sanos, perfectamente aptos para el consumo. Históricamente se han utilizado vinos de la varietal Airén, una de las variedades de uva más plantadas en toda la península ibérica, (incluido en Andalucía), junto con vinos de Jerez nacidos de uva palomino fino, como saben principal uva del Marco de Jerez. Actualmente, algunas bodegas de la D.O. Jerez envejecen Brandy exclusivamente elaborado con uva palomino fino.

Esta destilación se realiza o bien a través de columnas de destilación, con la última tecnología, o en alambiques (alquitaras) de cobre, principalmente del siglo XIX, resultando hábil tan solo la parte central del destilado, desechando las cabezas y las colas del mismo. Como dato característicos, son ya pocas bodegas en Jerez las que conservan alambiques, siendo el de González Byass y el de la actual Bodega Fundador (antigua Pedro Domecq) los más conocidos.

Alambique de la bodega González Byass.

Para la obtención de un litro de Brandy es necesario en torno a tres y cinco litros de vino. Dependiendo de la calidad del vino este destilado resultará en holandas (de baja graduación, menos de 70% de vol de alcohol.), aguardientes ( de graduación media entre 70 y 86%) y destilados (de alta graduación entre 86 y 94%).

Una vez obtenidos los destilados, holandas y aguardientes pasan a descansar en botas de roble americano, que han criado previamente vinos de Jerez (Finos, Amontillados, Olorosos, Palo Cortado, Pedro Ximénez, etc). Estas botas son claves para la elaboración del Brandy de Jerez ya que le darán los matices particulares a cada uno de ellos, evocando a los vinos que han criado entre sus duelas. De esta manera, si el Brandy permanece en una bota previamente envinada de Fino, será un Brandy más pálido y recordará en sus notas al Fino, o si previamente ha criado Pedro Ximénez, el Brandy será oscuro y abocado. Además el Brandy también es envejecido bajo el sistema de criaderas y soleras, hasta alcanzar la vejez deseada. Tendrá entre 36 y 45% de vol. alcohólico.

El brandy de Jerez puede servirse en copa de vino.

Dependiendo de sus años de crianza en botas de roble americano, el Brandy de Jerez se clasifica en:
Solera: Cada vez menos utilizado. Ya se le conoce como bebida espirituosa, algunos incluso por debajo de 36 grados de vol. alcohólico. Tiene una vejez entre 6 meses y un año.
Solera Reserva: De uno a tres años de envejecimiento.
Solera Gran Reserva: A partir de tres años de envejecimiento.
En este sentido y en una apreciación personal, el Consejo Regulador debería contemplar una nueva categoría ya que entre los Solera Gran Reserva podemos encontrar Brandy de Jerez desde 3 años hasta de 50 años de envejecimiento.

Hay muchas opciones para disfrutar del Brandy de Jerez. No solo para un consumidor más adulto. También para la gente joven de entre 20 y 35 años. El Brandy de Jerez puede saborearse solo, principalmente en una copa alta de vino y frío, a una temperatura de vino blanco, como el vino de Jerez. También puedes probar el Brandy a temperatura ambiente, en copa de vino, baja o de balón. Solo, puedes maridarlo con chocolate negro, principalmente a partir de 70% cacao. Recomiendo disfrutarlo con este chocolate negro con sal. Se sorprenderán. También, aunque para mi gusto, en menor medida encaja con quesos. En este sentido si es usted fumador, puede disfrutarlo con puros.
Igualmente el Brandy de Jerez puede disfrutarse en chupitos muy fríos, o combinarlo con refrescos y zumos en copas de balón o vasos anchos, o bien como base de cócteles.

Recomiendo disfrutar el Brandy de Jerez solo, en copa de vino, a temperatura de vino blanco y con chocolate negro con al menos 70% de cacao con sal.

Como han podido comprobar el Brandy de Jerez es el espíritu del Jerez. Una bebida espirituosa muy noble, nacida del vino y con una multitud de combinaciones para disfrutarlo, con un consumo responsable, como más les plazca. El Brandy de Jerez es una verdadera delicia para los sentidos. Para sentir la esencia del vino de Jerez. Mi recomendación es degustar los siguientes Brandy Solera Gran Reserva: Gran Duque de Alba de William Humbert, Valdespino Rare Spirits, de Valdespino de Grupo Estévez, Lepanto de González Byass, Carlos I Imperial de Osborne, o Cardenal Mendoza de Sánchez Romate.

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